Cuando éramos jóvenes y conversábamos de nuestro futuro, siempre visualizábamos nuestra vejez retirados en el norte del Perú teniendo un pequeño restaurante frente al mar. Así pasaron los años hasta que llego ese momento, tomamos esa decisión y acá estamos en nuestro hotel, rodeados de un mar maravilloso, palmeras, un clima envidiable y sobre todo, paz y tranquilidad. Contamos con una playa propia y otros 5 kilómetros de playa colindante a Caleta Acapulco para los que amantes de las caminatas